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Qué Pasa si la Aduana de Cuba te Decomisa Productos: Consecuencias y Derechos del Viajero

Para muchos viajeros que entran a Cuba, el control aduanal es uno de los momentos más delicados del viaje. No importa si vas por primera vez o si viajas con frecuencia: un error en el equipaje puede terminar en decomiso, con pérdida total del producto y, en algunos casos, sanciones adicionales.

El decomiso aduanal no es un escenario raro ni excepcional. Ocurre a diario con:

  • Compras realizadas en el exterior
  • Regalos para familiares
  • Equipos electrónicos
  • Medicamentos
  • Artículos de uso personal que superan los límites permitidos

En la mayoría de los casos, el problema no es mala fe, sino desconocimiento: no saber qué se puede entrar, en qué cantidad, qué debe declararse o qué documentación es obligatoria.

Además, existe mucha confusión entre términos como retención, confiscación y decomiso. Muchos viajeros creen que:

  • Todo lo retenido se puede recuperar
  • Pagar una multa siempre resuelve el problema
  • La aduana está obligada a devolver los bienes

La realidad es distinta. Cuando se aplica un decomiso, el producto puede perderse definitivamente, sin derecho automático a devolución.

Por eso, entender qué ocurre exactamente cuando la aduana decomisa un producto es clave para evitar pérdidas económicas, saber cómo actuar en el momento, identificar cuándo sí existe derecho a reclamar y preparar mejor futuros viajes.

En este artículo explicamos paso a paso:

  • Qué es un decomiso aduanal y cómo se diferencia de una retención
  • En qué situaciones la aduana puede decomisar productos
  • Qué hacen las autoridades con los bienes decomisados
  • Qué consecuencias tiene para el viajero
  • Cuándo es posible reclamar y cuándo no
  • Cómo reducir al mínimo el riesgo de decomisos

El objetivo no es alarmar, sino informar con claridad, para que viajes con mayor seguridad y tomes decisiones conscientes antes de empacar.

¿Qué es un decomiso aduanal?

Un decomiso aduanal es una medida administrativa mediante la cual la autoridad aduanera retira definitivamente un bien al viajero por considerar que su entrada, tenencia o forma de declaración viola la normativa vigente.

El punto clave es este: cuando hay decomiso, el producto deja de pertenecer legalmente al viajero. No se trata de una retención provisional ni de un trámite pendiente de pago, sino de una pérdida formal del bien.

Decomiso vs. retención: una diferencia fundamental

Aquí es donde más confusión existe, y por eso conviene dejarlo claro desde el inicio:

Retención: Ocurre cuando la aduana detecta una irregularidad subsanable. El producto se mantiene retenido mientras se paga un arancel, se presenta un documento o se aclara el valor o la cantidad. En estos casos, el bien puede ser liberado si el viajero cumple lo exigido.

Decomiso: Se aplica cuando la infracción se considera no subsanable o agravada. El bien no se devuelve automáticamente, no queda “en espera” y pasa a control del Estado.

Esta diferencia es crucial, porque muchos viajeros creen que todo lo que la aduana retiene “se arregla pagando”, y eso no es así.

¿Quién decide el decomiso en los aeropuertos de Cuba?

La facultad de decomisar corresponde a la Aduana General de la República de Cuba, a través de sus funcionarios, en el marco de la normativa aduanera vigente.

El oficial:

  • Evalúa el tipo de producto
  • Analiza la cantidad
  • Revisa la declaración del viajero
  • Considera si existe ocultamiento, reincidencia o agravantes

Con base en eso, determina si procede una retención o un decomiso.

¿Qué implica legalmente un decomiso?

Cuando se levanta un decomiso:

  • Se emite un acta oficial
  • El producto queda bajo custodia estatal
  • El viajero pierde la posesión y el derecho de uso
  • El bien pasa a un procedimiento administrativo interno

Desde ese momento, el viajero no puede disponer del producto, ni decidir su destino.

Lo que NO es un decomiso

Para evitar confusiones, un decomiso no es:

  • Una multa (aunque puede ir acompañada de ella)
  • Una advertencia verbal
  • Un retraso en el despacho del equipaje
  • Una retención por falta de pago inmediata

Es una medida más severa, con consecuencias reales y, en muchos casos, definitivas.

Por qué esta distinción importa

Entender qué es un decomiso permite:

  • Saber cuándo todavía hay margen de solución
  • Evitar discusiones inútiles en el control aduanal
  • Reconocer cuándo un reclamo tiene sentido y cuándo no
  • Prepararse mejor para viajes futuros

¿Cuándo puede la aduana decomisar productos?

La aduana no decomisa productos de forma arbitraria. El decomiso se aplica sólo cuando se cumplen determinadas condiciones, vinculadas al tipo de artículo, la cantidad, la forma de entrada o el comportamiento del viajero durante el control.

Productos prohibidos

El decomiso es automático cuando el viajero intenta ingresar productos cuya entrada al país no está permitida bajo ninguna circunstancia.

Entre los ejemplos más comunes se encuentran:

  • Armas, municiones y explosivos
  • Sustancias ilegales
  • Equipos de comunicación no autorizados
  • Drones y dispositivos tecnológicos restringidos
  • Material de uso militar o policial
  • Artículos que representen riesgo para la seguridad o el orden público

En estos casos no importa la cantidad, si el producto es nuevo o usado y si fue declarado. La sola tenencia del artículo justifica el decomiso inmediato, sin opción de pago ni regularización.

Incumplimiento de límites de cantidad o valor

Muchos decomisos ocurren no por el tipo de producto, sino por la cantidad. Esto sucede cuando el viajero:

  • Supera los límites establecidos para uso personal
  • Introduce mercancía con carácter comercial sin autorización
  • Lleva múltiples unidades del mismo artículo sin justificación

Ejemplos típicos:

  • Exceso de teléfonos móviles
  • Demasiados electrodomésticos
  • Cantidades elevadas de bebidas alcohólicas o tabaco
  • Repetición de artículos idénticos

Cuando la aduana considera que no es razonable para uso personal, puede aplicar decomiso total o parcial, según el caso.

Falta de declaración o declaración incorrecta

Otro motivo frecuente de decomiso es no declarar mercancía obligatoria o hacerlo de forma incorrecta.

Esto incluye:

  • Omitir productos sujetos a pago
  • Declarar menos unidades de las reales
  • Subestimar el valor de los bienes
  • No utilizar correctamente el formulario de declaración

La falta de declaración se considera una infracción más grave que declarar y pagar, y puede transformar una retención en decomiso.

Ocultamiento o intento de evasión

Cuando la aduana detecta intención de ocultar mercancía, el escenario se agrava.

Ejemplos:

  • Esconder productos dentro de otros objetos
  • Distribuir mercancía entre equipajes para evitar límites
  • Entregar información falsa durante la inspección
  • Negarse a colaborar con el control

El ocultamiento suele ser interpretado como intento de evasión, lo que aumenta la probabilidad de decomiso definitivo y sanciones adicionales.

Artículos peligrosos o de manejo especial

Algunos productos no son ilegales, pero requieren condiciones específicas para su entrada. Entre ellos:

  • Baterías de gran capacidad
  • Sustancias químicas
  • Medicamentos controlados sin receta
  • Equipos eléctricos o médicos especializados

Si el viajero no cumple los requisitos exigidos, la aduana puede retener el producto, o decomisar si considera que existe riesgo o incumplimiento grave.

Reincidencia del viajero

Cuando un viajero acumula antecedentes aduaneros, la aduana puede aplicar medidas más severas. Esto significa que situaciones que antes se resolvían con multa pueden terminar en decomiso en entradas posteriores. La reincidencia no crea la infracción, pero influye en la decisión final.

Por qué es importante conocer estas causas

Identificar estos escenarios permite:

  • Saber cuándo un decomiso es previsible
  • Evitar errores comunes antes de viajar
  • Distinguir entre una infracción leve y una grave
  • Prepararse para declarar correctamente

¿Qué hacen con los productos decomisados?

Una vez que la aduana decide aplicar un decomiso, el producto sale definitivamente del control del viajero y entra en un procedimiento administrativo interno. A partir de ese momento, el destino del bien ya no depende del pasajero, ni siquiera si posteriormente presenta inconformidad.

Esta es una de las partes que más dudas genera, porque muchos viajeros creen que los productos quedan “guardados” o “en espera”. En realidad, el proceso es distinto.

Procedimiento aduanal tras el decomiso: Paso a paso

El proceso comienza en el mismo punto de control:

  • Levantamiento del acta de decomiso: El oficial documenta el tipo de producto, la cantidad, el motivo del decomiso y los datos del viajero.
  • Retiro del bien del equipaje: El producto se separa físicamente y queda bajo custodia de la autoridad.
  • Entrega de constancia al viajero: El pasajero recibe un comprobante del decomiso, que no garantiza devolución, pero sirve como respaldo documental.

Desde ese momento, el bien entra en un circuito administrativo interno.

Custodia y clasificación de los bienes

Los productos decomisados no siguen un único destino. Primero son clasificados según su naturaleza, por ejemplo:

  • Artículos peligrosos
  • Productos de consumo
  • Equipos tecnológicos
  • Medicamentos
  • Bienes perecederos

Esta clasificación es importante porque define el tratamiento posterior.

Destino final de los productos decomisados

Dependiendo del tipo de bien y de su estado, el destino puede ser:

  • Destrucción: Se aplica a artículos peligrosos, sustancias ilegales y productos vencidos o inseguros.
  • Donación institucional: Algunos bienes aptos para uso pueden destinarse a instituciones estatales, centros sociales o de salud.
  • Subasta o disposición estatal: Ciertos productos pueden integrarse a mecanismos de distribución o venta estatal.
  • Uso administrativo: En casos específicos, los bienes se asignan a entidades públicas.

El viajero no puede elegir ni influir en esta decisión.

¿Se almacenan los productos decomisados esperando reclamación?

Este es un punto clave. Aunque el viajero tenga derecho a presentar un recurso administrativo, los bienes no quedan “congelados” indefinidamente. El procedimiento sigue su curso interno mientras se tramitan los reclamos.

Por eso:

  • Reclamar no garantiza recuperación
  • El tiempo juega en contra del viajero
  • El decomiso no se suspende automáticamente por una queja

Qué información queda registrada

Además del acta de decomiso, se registra:

  • El motivo exacto de la medida
  • La forma en que se detectó la infracción
  • El comportamiento del viajero durante el control

Este registro puede ser consultado en controles futuros, lo que influye en inspecciones posteriores.

Por qué esta información es importante

Entender qué ocurre con los productos decomisados ayuda a:

  • Tener expectativas realistas
  • Evitar discusiones innecesarias en el aeropuerto
  • Saber cuándo vale la pena reclamar y cuándo no
  • Comprender la seriedad de un decomiso frente a una simple retención

Consecuencias para el viajero

El decomiso aduanal no termina con la retirada del producto. Para el viajero, esta medida puede tener consecuencias adicionales, algunas inmediatas y otras que se manifiestan en viajes posteriores.

Pérdida definitiva del producto

La consecuencia más directa es la pérdida total del bien. Cuando se aplica un decomiso:

  • El viajero deja de ser propietario del producto
  • No existe derecho automático a devolución
  • No hay compensación económica

Esto aplica incluso si:

  • El producto era nuevo
  • Tenía alto valor económico
  • Fue comprado para uso personal o familiar

El decomiso no se “revierte” con el paso del tiempo.

Multas y sanciones económicas

En muchos casos, el decomiso viene acompañado de:

  • Multas monetarias
  • Pago de aranceles pendientes
  • Penalizaciones por declaración incorrecta

Estas sanciones son independientes del decomiso. Es decir, el viajero puede:

  • Perder el producto
  • Y además pagar una multa

La cuantía depende de:

  • El tipo de infracción
  • La gravedad del incumplimiento
  • Si hubo ocultamiento o reiteración

Advertencias y anotaciones administrativas

Cuando ocurre un decomiso, la infracción:

  • Queda registrada en el expediente del viajero
  • Puede generar advertencias formales

Esto no implica automáticamente prohibiciones de entrada, pero sí incrementa el nivel de control en viajes futuros.

Mayor rigor en controles posteriores

Uno de los efectos menos visibles, pero más relevantes, es que el viajero puede quedar sujeto a:

  • Inspecciones más exhaustivas
  • Revisión más detallada del equipaje
  • Menor margen de tolerancia ante errores

En la práctica, esto significa que infracciones que antes podían resolverse con una multa pueden terminar en nuevas medidas más severas.

Impacto en viajeros frecuentes y envíos recurrentes

Para quienes viajan con regularidad o realizan envíos frecuentes:

  • Un decomiso puede afectar la percepción del perfil del viajero
  • Puede influir en la evaluación de futuros despachos
  • Reduce la flexibilidad operativa en entradas sucesivas

No es una sanción automática, pero sí un factor que pesa.

Por qué estas consecuencias importan

Conocer estos efectos permite:

  • Evaluar el riesgo real antes de viajar
  • Entender que el decomiso no es solo “perder algo”
  • Planificar mejor futuras entradas al país
  • Tomar decisiones más conservadoras al empacar

¿Se puede reclamar o recuperar lo decomisado?

Una de las preguntas más comunes tras un decomiso es si existe alguna vía para recuperar el producto. La respuesta corta es: a veces sí, muchas veces no. Todo depende del motivo del decomiso y de cómo se haya aplicado la medida.

El derecho a reclamar existe, pero es limitado

Cuando la aduana aplica un decomiso, el viajero sí tiene derecho a presentar un reclamo administrativo, pero ese derecho:

  • No suspende automáticamente el decomiso
  • No garantiza devolución
  • No aplica a todos los casos

El reclamo no es una negociación, sino una revisión formal de la actuación aduanal.

Casos en los que NO procede un reclamo

Es importante saber cuándo no vale la pena iniciar un procedimiento, porque el resultado será previsible. No suele prosperar un reclamo cuando:

  • El producto estaba expresamente prohibido
  • Existió ocultamiento deliberado
  • Se probó intento de evasión
  • Hubo reincidencia clara
  • La infracción fue grave y bien documentada

En estos casos, el decomiso se considera ajustado a derecho, y el recurso será desestimado.

Casos en los que SÍ puede tener sentido reclamar

Un reclamo puede ser viable cuando:

  • Hubo error en la clasificación del producto
  • El bien no estaba prohibido
  • La cantidad era razonable para uso personal
  • Se aplicó decomiso cuando correspondía retención
  • Faltó claridad o coherencia en el acta levantada

Aquí el reclamo no discute la norma, sino su correcta aplicación.

Documentación necesaria para reclamar

Para presentar un reclamo, el viajero debe contar con:

  • Acta de decomiso
  • Documento de identidad
  • Descripción clara de los hechos
  • Pruebas que respalden su versión (facturas, recetas, autorizaciones)

Sin documentación, el reclamo pierde fuerza desde el inicio.

Plazos y forma de presentación

El reclamo debe:

  • Presentarse dentro del plazo establecido
  • Dirigirse a la instancia correspondiente
  • Redactarse de forma clara y respetuosa

Los reclamos fuera de plazo o mal fundamentados no suelen ser admitidos.

Qué esperar del proceso de reclamación

El proceso no es inmediato, puede demorar semanas o meses y se resuelve por vía administrativa. Durante ese tiempo el bien no se devuelve, el procedimiento interno sigue su curso y no hay garantía de respuesta favorable.

El reclamo puede terminar en:

  • Confirmación del decomiso
  • Modificación de la medida
  • Devolución excepcional del bien

La devolución es poco frecuente, pero posible en casos bien sustentados.

Cómo evitar que te decomisen productos

La mejor forma de enfrentar un decomiso es no llegar a ese punto. La mayoría de los decomisos que ocurren en la aduana son evitables si el viajero se informa y actúa con previsión.

Investigar antes de empacar

El error más común es preparar el equipaje “por costumbre” o basándose en experiencias antiguas. La normativa aduanera cambia, y lo que fue permitido en un viaje anterior puede no serlo ahora.

Antes de empacar:

  • Revisa qué productos están permitidos y cuáles no
  • Verifica los límites de cantidad y valor
  • Diferencia entre artículos de uso personal y mercancía
  • Ten claro qué productos requieren declaración obligatoria

Empacar sin información es la principal causa de decomisos evitables.

Respetar los límites de cantidad y coherencia

No basta con que un producto esté permitido. También importa:

  • Cuántas unidades llevas
  • Si la cantidad es coherente con un uso personal
  • Si hay repetición de artículos iguales

Llevar muchas unidades del mismo producto, aunque esté permitido, puede interpretarse como carácter comercial, lo que eleva el riesgo de decomiso.

Una regla práctica: Si cuesta explicar para qué es todo, probablemente sea excesivo.

Declarar correctamente lo que corresponde

Declarar no es un error, es una protección. Para reducir riesgos:

  • Declara todos los productos sujetos a pago
  • No subestimes valores
  • No omitas artículos “por si acaso”
  • Asegúrate de completar correctamente el formulario de declaración

Una declaración incompleta o falsa agrava la infracción y puede convertir una retención en decomiso.

Conservar pruebas y documentación

Llevar documentación puede marcar la diferencia entre:

  • Retención y decomiso
  • Multa y liberación

Es recomendable conservar:

  • Facturas de compra
  • Cajas originales
  • Recetas médicas
  • Autorizaciones especiales

Esto facilita la clasificación correcta del producto y reduce la discrecionalidad.

Evitar ocultamientos y “trucos”

Prácticas comunes que aumentan el riesgo:

  • Esconder productos dentro de otros
  • Repartir mercancía entre varios equipajes
  • Declarar menos de lo real
  • “Probar suerte” esperando que no revisen

Estas acciones suelen interpretarse como intento de evasión, y casi siempre terminan mal.

Actitud durante el control aduanal

El comportamiento del viajero también influye. Durante el control:

  • Responde con claridad
  • No discutas ni confrontes
  • Colabora con la inspección
  • Pide explicaciones con respeto si no entiendes algo

Una actitud hostil o evasiva no ayuda y puede agravar la situación.

Pensar a largo plazo

Especialmente para viajeros frecuentes:

  • Un decomiso hoy puede afectar viajes futuros
  • Mantener un historial limpio da más margen de tolerancia
  • La prudencia reduce controles más estrictos en el futuro

Viajar con menos riesgo hoy es una inversión para mañana.

Ejemplos reales de decomisos (casos prácticos)

Para entender cómo se aplican las normas en la práctica, es útil analizar escenarios reales y frecuentes. Estos ejemplos no buscan alarmar, sino mostrar cómo pequeñas decisiones pueden llevar a resultados muy distintos.

Cada caso ilustra una situación concreta, sin repetir conceptos ya explicados.

Caso 1: Ingreso de un producto prohibido sin declararlo

Situación: Un viajero llega con un equipo tecnológico cuya entrada no está permitida. El producto va dentro del equipaje facturado y no aparece en la declaración.

Qué detecta la aduana

  • Producto prohibido
  • Omisión de declaración

Resultado

  • Decomiso inmediato
  • Levantamiento de acta
  • Retiro definitivo del producto

Cuando un producto está prohibido, declararlo o no declararlo no cambia el resultado: siempre se decomisa.

Caso 2: Exceso de cantidad de un producto permitido

Situación: Un pasajero trae varias unidades del mismo artículo permitido para uso personal. La cantidad excede lo razonable.

Qué evalúa la aduana

  • Producto permitido
  • Cantidad incoherente con uso personal

Resultado

  • Decomiso parcial de las unidades excedentes
  • Multa económica
  • Registro de la infracción

No basta con que algo esté permitido: la cantidad importa tanto como el tipo de producto.

Caso 3: Falta de declaración de productos sujetos a pago

Situación: El viajero lleva mercancía permitida, pero no la declara para evitar el pago de aranceles.

Qué detecta la aduana

  • Omisión de declaración
  • Valor no declarado

Resultado

  • Decomiso del producto
  • Multa adicional

No declarar suele salir más caro que pagar el arancel.

Caso 4: Error en la declaración corregido a tiempo

Situación: El pasajero declara un producto, pero comete un error en la cantidad o el valor. Conserva facturas y colabora durante la inspección.

Qué evalúa la aduana

  • Error no intencional
  • Existencia de documentación
  • Actitud colaborativa

Resultado

  • Retención temporal
  • Pago de arancel corregido
  • Liberación del producto

Declarar y documentar reduce el riesgo de decomiso, incluso cuando hay errores.

Caso 5: Reincidencia en viajes frecuentes

Situación: Un viajero con antecedentes aduanales comete una infracción similar a una anterior.

Qué considera la aduana

  • Historial del viajero
  • Repetición de conducta

Resultado

  • Aplicación de decomiso donde antes hubo multa
  • Mayor rigor en el control

Los antecedentes influyen. La tolerancia disminuye con la reincidencia.

Preguntas frecuentes (FAQ)

¿Qué significa exactamente que un producto fue decomisado en la aduana?

Significa que la autoridad aduanera retiró definitivamente el bien por considerar que incumple la normativa. El producto deja de pertenecer al viajero y pasa a control estatal. No es una retención ni un trámite pendiente de pago.

¿Todo lo que la aduana retiene termina decomisado?

No. La retención es una medida temporal que puede resolverse cumpliendo un requisito (pago, documento, aclaración). El decomiso es definitivo. La diferencia depende del tipo de infracción y de cómo se haya producido.

¿Pagar una multa garantiza que me devuelvan el producto?

No necesariamente. La multa puede aplicarse además del decomiso, no en lugar de él. Pagar no implica devolución automática del bien.

¿Qué pasa si no declaré un producto por desconocimiento?

El desconocimiento no exime de responsabilidad. No declarar puede agravar la infracción y convertir una situación que pudo resolverse con pago en un decomiso definitivo.

¿La aduana devuelve productos decomisados después de un tiempo?

No. Una vez decomisado, el producto entra en un procedimiento administrativo interno. No existe devolución automática por el paso del tiempo.

¿Puedo reclamar aunque el producto ya haya sido decomisado?

Sí, existe el derecho a reclamar por vía administrativa, pero no suspende el decomiso ni garantiza recuperación. Solo tiene posibilidades reales si hubo error en la aplicación de la medida

¿Qué productos casi siempre terminan en decomiso?

Con alta probabilidad:
– Productos prohibidos
– Artículos ocultos deliberadamente
– Mercancía en cantidades claramente comerciales
– Bienes sin documentación exigida cuando esta es obligatoria

¿Traer facturas evita el decomiso?

Las facturas no legalizan lo prohibido, pero sí ayudan a justificar valor, aclarar cantidad y demostrar buena fe. Pueden marcar la diferencia entre retención y decomiso en productos permitidos.

¿Un decomiso afecta mis viajes futuros?

Puede hacerlo. La infracción queda registrada y puede implicar controles más rigurosos, menor margen de tolerancia o inspecciones más detalladas en entradas posteriores

¿Es mejor declarar todo aunque tenga que pagar?

En la mayoría de los casos, sí. Declarar reduce el riesgo de decomiso y permite resolver la situación por la vía del pago, en lugar de perder el producto.

¿Discutir con el oficial puede cambiar la decisión?

No. La confrontación suele empeorar el escenario. Lo más recomendable es colaborar, escuchar y documentar, y si corresponde, reclamar por la vía formal.

Decomisos en la aduana cubana en 2026: Lo que debes saber

Que la aduana decomise un producto no es un simple inconveniente, sino una medida con efectos reales: pérdida definitiva del bien, posibles sanciones económicas y registro de la infracción para viajes futuros.

El decomiso no ocurre de forma arbitraria, siempre responde a causas concretas y previsibles. Es importante que sepas que no siempre admite solución posterior y puede evitarse en la mayoría de los casos con información previa a tu viaje.

También queda claro que no todo problema aduanal termina en decomiso. La diferencia entre retención y decomiso, entre declarar o no declarar, y entre colaborar u ocultar, cambia completamente el resultado.

Viajar informado permite reducir riesgos innecesarios, proteger el dinero invertido en compras, evitar conflictos en el control aduanal y mantener un historial limpio como viajero.

TE RECOMENDAMOS:

Yanelis Barrientos Fernández

Formada en Comunicación Social en la Universidad de La Habana; posteriormente, me sumergí en el fascinante mundo digital, especializándome en Periodismo Digital

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